Contenido del curso
Un Nuevo comienzo
La decisiu00f3n mu00e1s importante que podemos tomar es la de dar nuestro corazu00f3n y vida a Jesucristo.
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Primeros Pasos
Acerca de las clases

Ver algo crecer es divertido e interesante. Si alguna vez has plantado una semilla, es súper emocionante ver los pequeños brotes germinar. Es emocionante verla crecer y madurar para eventualmente, producir fruto. ¡Crecer es maravilloso y emocionante!

Si has entregado tu vida a Dios aceptando a Jesucristo en forma personal, eres como una semilla que ha sido plantada en la tierra. La vida de Dios llena tu espíritu y alma. Recibes un potencial espiritual. Todo lo que necesitas para crecer y dar fruto está en ti. ¿Estás listo?

El crecimiento no es automático. Hay cosas que deben suceder para que la semilla crezca de forma convierta en una planta madura con mucho fruto. Alguien debe suministrar el agua, el calor, la luz solar y los nutrientes a la tierra para que la planta alcance todo su potencial.

Lo mismo sucede en tu vida espiritual. Podrás experimentar el plan de Dios para tu vida conforme vayas creciendo en tu relación con él. La buena noticia es que Dios ha provisto todos los recursos necesarios para que alcances tu máximo potencial y que vivas en los propósitos para los cuales él te ha diseñado. Estos recursos están disponibles y ¡cambiarán tu vida para bien!

Ahora es el momento de empezar a regar, alimentar y cuidar la nueva vida de Jesús en ti. ¿Cómo haces esto?

Te animamos a seguir estos pasos:

1 | Consigue una Biblia y léela.

Jesús dijo que la Palabra de Dios es el alimento que da vida. La necesitamos para sobrevivir y crecer sanamente.

Mateo 4:4 (DHH)

Pero Jesús le contestó: “No solo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios.”

Un buen punto de partida para guardar la palabra de Dios en tu interior es leer la Biblia todos los días durante unos minutos. Toma cinco o diez minutos diariamente para leer un versículo o un capítulo y haz de esto un hábito. La Biblia es un libro sobrenatural que transformará tu vida. ¡Guárdala dentro de ti! Debes estar pensando “No sé por dónde empezar o cómo leer la Biblia”.

Aquí tienes algunos pasos sencillos que te ayudarán:

  • Consigue una versión de la Biblia que sea fácil de entender, por ejemplo, la Nueva Versión Internacional (NVI) o la Nueva Traducción Viviente (NTV). Puedes encontrarlas en una librería cristiana o en línea, o simplemente descarga una versión electrónica en tu celular o computadora. Un buen sitio para descargar biblias es: www.bible.com/es-ES
  • Antes de empezar a leer tu Biblia pídele a Dios que te ayude a entender. ¡Él la escribió! El Espíritu Santo te dará el entendimiento. ¡Pídeselo!
  • Comienza con el libro de Juan. ¿Por qué? Juan nos cuenta la historia de Jesús de una manera muy clara. A medida que lees el libro irás conociendo a Jesucristo versículo a versículo. Después de terminar el libro de Juan, continúa leyendo Mateo, Marcos y Lucas. También puedes leer un Salmo o un Proverbio cada día.
  • Al leer la Biblia, trata de ponerte en el pasaje. Piensa en las emociones que sintieron las personas en los versículos que estás leyendo. Esto hará que las escrituras cobren vida y te ayuden a ver mejor cómo poner en práctica la palabra de Dios.
  • A medida que lees la Biblia, hazte estas preguntas: ¿Cómo se aplica esto en mí? ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo me puede ayudar esto a vivir para Jesús? Si deseas empieza un diario en el que anotes tus pensamientos y las enseñanzas aprendidas al leer la Palabra de Dios.
  • Memoriza la Palabra de Dios. La Biblia está ordenada por libros, capítulos y versículos. Empieza memorizando algunos versículos y promesas de la Biblia en tu mente y en tu corazón. Estos te van a consolar, animar, y ayudar día a día y a lo largo de tu vida.

Salmos 119:11 (DHH)

He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti.

El guardar la Palabra de Dios dentro de ti es clave para tu crecimiento espiritual. Léela. Medítala. Memorízala. Aliméntate de ella todos los días.

2 | Ora y alaba a Dios.

Para crecer en tu relación con Dios, necesitas conectarte con él y puedes hacerlo mediante la oración y la alabanza. Orar es hablar a Dios sobre tu vida, traerle tus necesidades y preocupaciones en oración, sabiendo que él escucha y contesta. Adorar es pasar un tiempo con Dios, puedes cantarle alabanzas que nazcan de lo profundo de tu corazón, darle gracias y alabarlo por lo bueno que es él.

Toma un tiempo cada día para hablar con Dios y también para adorarle. Él es tu Padre Celestial y tu amigo.

Mateo 6:9-13 (NVI) Ustedes deben orar así: “Padre nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno.”.

Filipenses 4:6-7 (NTV) No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentará la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.

 

3 | Aprende a pensar y vivir a la manera de Dios.

Nuestra manera de pensar afecta todo lo que hacemos. Si piensas de la manera equivocada, vivirás de la manera equivocada. El que no vive para Dios tiene un conjunto de valores y prioridades diferentes al de las personas que viven para Dios.

Para crecer como seguidor de Jesús, debes empezar a pensar, valorar y establecer prioridades diferentes. Ahora eres una persona nueva con una vida nueva, y esto requiere ¡una nueva forma de pensar!

La Biblia describe este nuevo tipo de pensamiento de esta forma:

Filipenses 4:8 (DHH)

Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.

Efesios 4:21-24 (NTV)

Ya que han oído sobre Jesús y han conocido la verdad que procede de él, desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo.

Efesios 4:23, 24 (TLA)

Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.

Reemplaza pensamientos negativos por pensamientos buenos y puros basados en la palabra de Dios y tus actitudes serán más positivas, tus relaciones mejorarán y tu vida continuará cambiando para mejor. Mientras caminas con Dios empezarás a conocer su corazón y poco a poco empezarás a pensar como el.

Así avanzarás en tu relación con Jesús y tu vida comenzará a dar un buen fruto.

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